1° Fascículo
1° de Julio de 1932. Fiesta de la Preciosa Sangre
de Nuestro Señor Jesucristo.
“¡Paz y salvación, dijo, para esta casa y para el mundo entero! ¡Que mi potencia, mi amor y mi Espíritu Santo toquen los corazones de los hombres, para que toda la humanidad se encamine hacia la salvación y venga hacia su Padre, que la busca para amarla y salvarla!
Que mi Vicario Pío XI comprenda que estos días son días de salvación y de bendición. Que no se deje escapar la oportunidad de llamar la atención de los hijos hacia El Padre, que viene para darles el bien en esta vida y para prepararles la felicidad eterna.
Escogí este día para iniciar mi obra entre los hombres porque es la Fiesta de la Sangre Preciosa de Mi Hijo Jesús. Tengo la intención de bañar con esta Sangre la obra que estoy iniciando, para que dé grandes frutos para la humanidad entera».
EL PADRE HABLA A SUS HIJOS 1