Padre nuestro que resides en el cielo,
me acerco a Tu Trono y te pido que me concedas la gracia
de permanecer en Tu Sacratísimo Corazón.
Te prometo amarte y adorarte con todo mi corazón y toda mi alma.
¡Oh Padre Poderoso!, Ámame y permíteme amarte tanto
que yo también pueda ser uno(a) en Tu Santísima Voluntad.
Tú, ¡Oh Dios!, eres mi Creador y mi Padre de Misericordia y Amor,
y es en Ti que confío que Tu amor llegará a ser el mío, y que Tu voluntad
llegue a ser mi voluntad y que pueda vivir para hacer Tu voluntad,
no solo en este mundo sino en el próximo.
¡Oh Misericordiosísimo y Amoroso Corazón del Padre!,
Te amo y confío en Ti, por medio de Jesucristo, Tu Hijo.
Amén.
GETSEMANÍ CON DIOS PADRE 💙 JUEVES SANTO
DEVOCIÓN A DIOS PADRE ETERNO Para acompañar y consolar en el Getsemaní que vivió junto a Su Hijo Jesucristo en la noche del Jueves Santo en que fue entregado a su Pasión voluntariamente aceptada en plena obediencia a Su Divina Voluntad
01 – ORACIONES PREPARATORIAS
02 – ROSARIO A DIOS PADRE MEDITADO
03 – PADRE NUESTRO DE LA ESPERANZA Y SEPTENA AL PADRE ETERNO
04 – SIETE OFRECIMIENTOS DE LA SANGRE PRECIOSA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO AL PADRE ETERNO
05 – CORONA DE LA GRACIA
06 – CORONILLA DE AMOR AL PADRE MISERICORDIOSO
07 – SUPLICA AL PADRE ETERNO PARA OBTENER LA DESTRUCCIÓN DEL MAL
08 – ORACIONES FINALES DEL GETSEMANÍ CON DIOS PADRE
“ALIANZA DE AMOR ETERNO”
SALMO 50 del día de hoy
«Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
El sacrificio agradable a Dios
es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú, oh, Dios, tú no lo desprecias».
__________________
ESCLAVOS DE AMOR DEL CORAZÓN DE EL PADRE MISERICORDIOSO
“ALIANZA DE AMOR ETERNO”
Amado Padre Eterno, con las llamas de Tu Sagrado Corazón consume nuestras miserias, nuestra indiferencia, purifica lo que está manchado y enciende toda frialdad. Toma nuestro corazón de piedra y danos a cambio uno que espere todo de Ti, que te adore y ame e inunde a otros con Tu amor.
Queremos sanar Tu corazón de las heridas que nuestros pecados y los del mundo entero te causan a diario, queremos saciar Tu sed de amor siendo Esclavos de Amor de Tu Corazón Paternal. Corazón misericordioso que diste y das todo por mí, haz que el fuego de Tu amor inunde todo mi corazón y sea uno(a) Contigo.
Confío en Tu infinita misericordia.
Confío en que eres Todopoderoso y que nada puedo desde mi debilidad pero todo lo puedo en Ti.
Confío en Tu protección, que caminas junto a mí y que nunca me dejas solo(a).
Confío en Tu promesa de felicidad y vida eterna.
Confío en que estás Vivo, y que Tu Corazón late en el fuego eterno de amor por mí.
Corazón Misericordioso de El Padre, confío el pasado a Tu Misericordia, el presente a Tu Amor y el futuro a Tu Providencia. Corazón Paternal de Amor Misericordioso, que me miras con lágrimas de dolor, que te abajas a lo más profundo de esta humanidad para acercarte a mí, para que reaccione ante Tu llamado. Quiero darte mi amor para que sea como una gota de agua que apague, por un instante, esa sed infinita de amor que arde como una hoguera universal, ahí en lo profundo de Tu Sagrado Corazón.
¡Oh Corazón Misericordioso de El Padre!, Fuego Abrasador, Amor del Amor haz que mis latidos sean Tus latidos para que así, fundidos, estemos siempre unidos a los Corazones de Tu amado Hijo Jesucristo, de Tu Hija predilecta María Santísima y del Custodio de los Corazones Unidos, San José.
Que veamos que nuestra alma arda quedando toda consagrada a Ti.
Amén.
✨ 💜 🌻 🌈 🌻 💜 ✨
SÍ, ME LEVANTARÉ
MISERICORDES SICUT PATER (Latín – español)
Carta de San Pablo a los Efesios 1,3-6.15-18
Segunda Lectura
«Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor.
El nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido. Por eso, habiéndome enterado de la fe que ustedes tienen en el Señor Jesús y del amor que demuestran por todos los hermanos,
doy gracias sin cesar por ustedes recordándolos siempre en mis oraciones.
Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente.
Que él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos».